Noticias de la Industria | 6 min read
Precios petroleo comercio Latam-USA
Miguel Angel Miranda
13 de marzo de 2026
Miguel Angel Miranda
13 de marzo de 2026

Aumento en precios del petróleo podría impactar comercio agrícola Latinoamérica-EE. UU.

El reciente aumento en los precios globales del petróleo tras la escalada de tensiones relacionadas con Irán está generando efectos en las cadenas de suministro globales. Para la industria agrícola, el incremento en los costos de combustible podría redefinir el comercio entre Latinoamérica y Estados Unidos.

Aunque el conflicto geopolítico continúa evolucionando, sus efectos económicos son inmediatos. Desde el transporte refrigerado hasta la producción de fertilizantes, prácticamente cada etapa de la cadena de suministro de productos frescos está vinculada a los mercados energéticos.

Los precios del petróleo suben ante disrupciones en rutas marítimas

Los mercados petroleros han reaccionado rápidamente, con el crudo de referencia Brent superando los 100 dólares por barril, marcando su regreso a niveles de tres dígitos por primera vez desde 2022.

El aumento ha sido impulsado principalmente por preocupaciones sobre interrupciones en el Estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más importantes para el suministro energético global. Aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo transita por este estrecho, por lo que cualquier disrupción tiene consecuencias significativas en los mercados energéticos.

En Estados Unidos, el precio de la gasolina ha subido hasta aproximadamente 3.58 dólares por galón, mientras que el diésel, clave para el transporte y la logística agrícola, ha aumentado cerca de 28% hasta 4.83 dólares por galón en solo un mes.

Cómo el aumento en costos de combustible podría afectar el comercio México–EE. UU.

México es el principal proveedor de productos frescos para Estados Unidos, lo que hace que las fluctuaciones en los precios del combustible sean especialmente relevantes para el comercio transfronterizo.

De acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, México representa más del 60% de las importaciones de hortalizas y cerca de la mitad de las importaciones de frutas y nueces del país. Entre los principales productos se encuentran tomates, aguacates, pimientos, pepinos, berries y limones.

La mayoría de estos productos se transportan por carretera, cruzando la frontera a través de puntos clave como Nogales, Laredo y Pharr. Debido a que el transporte terrestre domina este corredor comercial, el aumento en los precios del diésel puede tener un impacto inmediato en los costos logísticos.

Incluso cuando los precios del diésel en México han aumentado de forma más moderada que en Estados Unidos, en parte por políticas internas, los envíos transfronterizos siguen expuestos a mayores costos de transporte, ya que las flotas y operadores logísticos responden a las condiciones del mercado global de energía.

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Las disrupciones en transporte marítimo y aéreo podrían afectar a exportadores sudamericanos

Mientras que el comercio de productos frescos de México depende en gran medida del transporte terrestre, los exportadores de Sudamérica dependen mucho más del transporte marítimo y aéreo para llegar al mercado estadounidense.

Países como Perú y Chile envían grandes volúmenes de fruta fresca por mar utilizando contenedores refrigerados. Estos requieren enfriamiento constante durante trayectos largos, lo que los hace particularmente sensibles al aumento en los precios del combustible.

Las empresas navieras reportan que el combustible puede representar entre 50% y 60% de los costos operativos de un buque, y los precios del combustible marino han aumentado significativamente conforme se ajustan los mercados energéticos.

Para exportadores en Perú, Chile o Colombia, el transporte marítimo es clave para productos como arándanos, uvas, cerezas y aguacates, que recorren miles de kilómetros hasta llegar a Norteamérica.

Los costos de combustible también comienzan a aumentar a nivel local en partes de Sudamérica. En Perú, por ejemplo, los precios del diésel han subido recientemente entre 4% y 5% en algunos mercados, alcanzando aproximadamente 1.19 dólares por litro.

El alza en los costos de fertilizantes

El impacto de la crisis energética va más allá del transporte de mercancías. El gas natural es la principal materia prima para la producción de fertilizantes nitrogenados, lo que significa que el repunte en los mercados energéticos está elevando los costos de cultivo mucho antes de que los productos lleguen a un camión o a un barco.

Los precios de los fertilizantes están experimentando picos considerables. La urea, el fertilizante nitrogenado más utilizado a nivel mundial, ha registrado un aumento de precio superior a los $260 por tonelada desde finales de febrero. Esta situación se suma a las proyecciones previas del USDA, que ya estimaban que los costos de los fertilizantes en 2026 serían un 21% más altos en comparación con los niveles de hace cinco años.

Cómo esto impacta los precios de los productos frescos en EE. UU.

Aunque estas disrupciones comienzan en los mercados energéticos y las rutas logísticas, sus efectos pueden llegar hasta los consumidores. El aumento en los precios de fertilizantes y combustible eleva el costo de mover mercancías a lo largo de la cadena de suministro, afectando a exportadores, distribuidores y minoristas.

El transporte ya representa uno de los principales componentes de costo en las cadenas de suministro. Con el incremento en los precios del diésel y del combustible marítimo, los costos logísticos aumentan, ejerciendo presión adicional sobre exportadores y distribuidores que operan con márgenes relativamente estrechos.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos ya había proyectado que los precios minoristas de frutas y verduras frescas podrían aumentar hasta 1.4% y 0.2% respectivamente en 2026, por lo que estas disrupciones logísticas adicionales podrían impulsar aún más estos incrementos.

Herramientas financieras para navegar la volatilidad en la cadena de suministro

Los periodos de volatilidad en el mercado pueden generar presión financiera adicional a lo largo de la cadena de suministro de productos frescos.

Los productores y exportadores suelen enfrentar costos crecientes de logística e insumos meses antes de recibir el pago por sus envíos. Cuando los costos de transporte aumentan de forma inesperada, mantener un flujo de efectivo estable se vuelve aún más importante.

Las soluciones que aceleran los pagos por productos entregados pueden ayudar a los proveedores a mantener liquidez, gestionar costos operativos y enfrentar condiciones de mercado inciertas.

La solución Quick-Pay de ProducePay permite a los productores recibir el pago por sus envíos inmediatamente después de la entrega, en lugar de esperar los ciclos tradicionales de pago. Este acceso más rápido al capital ayuda a las empresas a seguir operando de manera estable incluso en entornos de mercado volátiles.

Fuentes: